viernes, 25 de noviembre de 2005

N.V.N.















Hay en la intimidad humana una línea de veda
que no traspasan amoríos ni pasiones
bien que en miedo silente boca en boca se queda
y el corazón se rompe de cariño de porciones.
La amistad aquí es impotente
y los años de felicidad sublime y amorosa
cuando el alma en vuelo extraño
se cierne ante la languidez voluptuosa.
Quien la anhela es demente
y el que la alcanza sucumbe a su tristeza
ahora comprendes sin duda
por qué bajo tu mano
mi corazón no aceza.

Ana Akhmatova