sábado, 7 de octubre de 2006

Rueda de prensa

El gallo Kiriko ha convocado una rueda de prensa esta mañana y no vean ustedes el revuelo que se ha montado en el gallinero. Han venido periodistas de todo el mundo, acompañados de sus directores, con cara de no haber dormido casi nada y un signo de interrogación escrito en la frente. Fijense ustedes si están nerviosos por la convocatoria de Kiriko que algunos incluso han traido hasta dos bolígrafos... cosa insólita en estos tiempos. De hecho, algunos que no fumaban han empezado a fumar otra vez y están ahora mismo en la puerta del gallinero fumando como si fuesen Jack Lemmon en aquella película: "Primera plana".

Es curioso cómo de repente una simple convocatoria de prensa, que es algo que los periodistas recibimos a montones todos los días, puede hacer que de repente salgamos de la rutina en la que estamos sumidos, de esa especie de dulce aletargamiento en el que te hundes con los años y de repente vuelves a saber por qué te metiste en esto, y vuelves a sentir la adrenalina que te invadía el cuerpo cuándo hacías las primeras prácticas y cubrías una pequeña rueda de prensa de una organización agraria que iba a organizar una manifestación y pensabas que estabas ante la noticia más trascendente del año, y te sentías afortunado porque tú estabas allí y se lo ibas a contar al mundo. Luego, con el tiempo, te das cuenta de que las noticias son cosas que sirven para ir pasando el día y que su trascendencia no deja de ser algo relativo ya que con el tiempo sólo suelen acordarse de ellas sus protagonistas y los periodistas que estuvieron en aquella rueda de prensa.

Pero a veces, una convocatoria, una simple convocatoria hace que vuelvas a sentir ese mismo gusanillo, y que de repente vuelvas a pensar que tal vez tengas algo importante que contarle al mundo, y de repente haces piña con tus compañeros y trabajas sin importante tus límites y cuando terminas te sientes afortunado, pero ya no tanto por la supuesta trascendencia de la noticia, sino porque sabes que trabajas con los mejores compañeros del mundo, los mejores compañeros con los que podrías trabajar y que, si tienes los ojos abiertos, seguirás muchos años aprendiendo muchas cosas de ellos.

Ahora sube al estrado el gallo Kiriko, se hace un silencio... y el pollo empieza a hablar:

“Buenos días, gracias por acudir a esta rueda de prensa pese a la premura de la convocatoria. Lo que tengo que decir esta mañana es que... no voy a hacer declaraciones con respecto a lo de ayer. Ah, y que quiero hacerme rastas. Buenos días”.

Y se va.

José Carlos Macías.

(Juan Carlos Rodríguez Ibarra anunció el día anterior que no se iba a volver a presentar como cabeza de lista del PSOE para la Junta de Extremadura).

1 comentario:

elPadrino dijo...

Que buen artículo.