domingo, 25 de noviembre de 2007

Incertidumbres II

En octubre de hace dos años, me examiné. Un puesto de trabajo medio estable, ya sabéis, bolsa de empleo, compañeros nuevos, nuevos proyectos y nuevos ritos, como el café de las siete y diez de la mañana con las mujeres de la redacción -el mejor rato del día: lo sé porque ahora no acudo-; darle la coña a tu jefe diez días más tarde -"quiero Cultura, quiero Cultura, quiero Cultura"- hasta que un mes después me dijo que sí, que Cultura y Educación eran mías (que son casi las únicas áreas que realmente me interesan), llegaron los subidones de adrenalina en forma de noticias, entrevistas, colaboraciones o reportajes, vinieron algunos nuevos amigos, y apareció la sensación, un tanto irreal, como todas las que tengo, de que por fin podía tomar, medianamente, las riendas de mi vida o de lo que yo pretendo que sea mi vida (que se resume en viajes, cafés, charlas y compartir).

Hice un examen ayer, para una plaza que no es una plaza sino una prueba de selección de un trabajo que llevo desempeñando más de año y medio sin queja alguna y con un nivel de calidad y compromiso, creo (y digo "creo" por parecer modesta), por encima de la media. Me queda otro más, o dos más. Y sigo con la misma sensación que hace dos años... O peor, porque antes no tenía nada que perder: sólo algo que encontrar (no sabía qué, ni si encajaría -soy muy anárquica en el trabajo-) y ahora sé que pierdo, que puedo perder, que posiblemente pierda (crucemos los dedos) lo que ya conozco. Y lo que conozco me gusta. Me gusta mucho. Me gusta lo que hago. Lo hago bien. Soy feliz haciéndolo.

Pero eso, obviamente, a un examinador no le importa una mierda.

Imagen de fanz.

20 comentarios:

Leónidas dijo...

Es normal la sensación de incertidumbre. Normal en estos tiempos de globalización y neoliberalismo. Yo dejé Badajoz por trabajo, y aunque ahora estoy haciendo lo que me gusta, tampoco tengo el puesto asegurado. Y al final la calidad del propio trabajo suele ser algo secundario o terciario.

Ánimo, que estás en una tierra indescriptible :)

Arwen dijo...

Espero, deseo, creo, afirmo que esta vez es la tuya. Pedazo de abrazo enorme, enorme...

alma dijo...

Mientras esperas resultados sé feliz,
así lo superarás mejor sí es negativo y estarás preparada sí los resultados son positivos.
Excusita un abrazo desde lorca.

Juanma Ríos dijo...

¡¡¡ ÁNIMO !!!

Dentro de no mucho tiempo yo estaré en una situación parecida, y le tengo verdadero pánico, porque me pasa exactamente lo mismo, me encanta lo que estoy haciendo, lo estoy haciendo mejor que bien, me encuentro más que genial con mis actuales compañeros e incluso con el jefe, y perder todo eso... Bueno, todavía estoy aquí, y aún no hay fecha de exámenes, así que no pienso pensar en nada que no sea el presente, ya habrá tiempo para preocuparse.

Te deseo toda la suerte del mundo en ese exámen que has hecho y en los próximos que tengan que venir. Muchas veces eso, la suerte, es determinante.

Un abrazo muy fuerte y muchos muchos ánimos !!!

Lucía dijo...

Te deseo mucha suerte.
Un abrazo.

pere dijo...

Parece injusto y hasta ridículo, habiendo demostrado sobradamente tu competencia y compromiso en el trabajo, y me consta que es así, que tu continuidad dependa de un examen escrito.
Pero tranquila, que va a ir bien.

El Sagutxo solitario dijo...

No hay nada en el mundo laboral más triste, más puteador y más injusto que una oposición.

Mucha suerte, de veras. A ver si en poco tiempo tienes ese trabajo que sea "tuyo".

Adúlter dijo...

Ey.
No le importa...pero acaba notándose.
Suerte.

Adela dijo...

Cuando VIVES algo, y SIENTES lo que haces, así en la manera en la que tú lo explicas... Es muy dificil que te salga mal. Porque se nota en cómo lo haces, y seguramente en cómo lo estás preparando...
A mí me encantaría un trabajo como el tuyo, de hecho es mi vocación frustrada...

MUCHÍSIMA SUERTE, aunque creo que, hasta sin ella, contigo te bastas y te sobras para quedarte con ese puesto!!

Palmiralis dijo...

Estoy con arwen.... Esta vez es la tuya. Que ya está bien, hombre!!!!

paco dijo...

Salvo que el entrevistador sea inteligente. ¿Ves? El tedio casi nunca consigue hacerse suficiente hueco

UnaExcusa dijo...

Pues no, chicos: definitivamente, a un examinador no le importa una mierda.
Otra vez será.
Gracias a todos.

Miguel A. Lama dijo...

Desde hace años examino a mis alumnos de quinto con entrevistas personales que tenemos desde el principio del curso hasta el final. Han pasado muchos, y puedo decirte que no recuerdo si ha habido algún alumno que no haya superado el "examen".
Los que mejor lo han hecho han empezado diciendo que habían sido felices leyendo las obras que yo les había recomendado (obligado) leer. Un abrazo y ánimo con todo, que fuerzas no te faltan. Un DIEZ.

pupe dijo...

y las notas no salen por ninguna parte, habría que quitar el trabajo al examinador por informalidad.

pere dijo...

Mujer, no hay que dar las cosas por perdidas antes de que acaben.
Abrazo.

El Sagutxo solitario dijo...

Pues no, chicos: definitivamente, a un examinador no le importa una mierda.
Otra vez será.
Gracias a todos.


¿Eso significa lo que creo que significa? Ay, que lloro T_T

Un abracillo que dejo por aquí...

Hatt dijo...

Ánimo.

UnaExcusa dijo...

Muchas gracias a todos, chicos.
Ya os iré contando, si hay novedades.

jessica vega dijo...

gracias por pistas ....
en tu post de auster "habitacion cerrada"
... nunca se sabe por donde se puede uno encontrar>>>>
bjs
j.

UnaExcusa dijo...

Me alegro de que te haya servido el post de Auster, Jessica. Y es cierto. Lo mismo lo dijo Dickens, con otras palabras: que todo ser humano está constituido de tal forma que no deja de ser un secreto y un misterio para sus semejantes. La cita es de memoria: la real está en Historia de dos ciudades.