domingo, 15 de julio de 2007

Conciencia del cuerpo

Hubo tierra, mar y fuego. El aire eran ellos, que también fueron instrumento, porque nos demostraron que el cuerpo puede transformarse en un laúd o una guitarra. Tony Fabre, el director artístico de la Compañía Nacional de Danza 2, me decía hace poco que no hay que entender de danza para sentirla. Que ocurría lo mismo con un cuadro. Ellos tienen entre 18 y 22 años y saben pintar. Pintan trabajos en el campo y en las aguas, con azul, morado y lila; pintan rapidez y fuerza negra; pintan sensualidad: una sensualidad inocente, inconsciente, ingenua. Tienen entre 18 y 22 años y ponen en escena tres piezas. Jardí Tancat, de María del Mar Bonet, Coming Together, de Frederic Rzewski y Gnawa, de Hassan Hakmoun, Adam Rudolph, Juan Alberto Arreche, Javier Paxarino, Rabih Abou-Khalil, Velez, Kusur y Sarkissian. A ella pertenece esta imagen.

La voluptuosidad de la comunión con la naturaleza; la turbulencia de la repetición de la música; y el misticismo y la comunión del cuerpo y de los músculos. Era la primera vez que veía un espectáculo de danza completo y fue maravilloso.

La fotografía creo que es de Pedro Arnay, que es el fotógrafo oficial del espectáculo Gnawa en la Compañía Nacional de Danza 2.

3 comentarios:

Suntzu dijo...

Yo todavía no he visto ninguno. Otra de las cosas que tengo pendientes. Me alegro de que lo disfrutaras.

Arwen dijo...

Tengo que ir a Mérida a disfrutar contigo de algo del festival. A ver si cierro fechas.

UnaExcusa dijo...

Vale. Lo que quieras. Vete a la web y mira la que más te atrae. Las entradas, por teléfono o en El Corte Inglés.

Viene Calixto Bieito... Yo sólo sugiero, ¿eh? Claro que si vienes a Calixto Bieito, creo que me va a salir ese hombre por las orejas, porque espero que Maricarmen también venga a verla...